Los desafíos de la gestión de la información en el sector de la salud

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César Funes, Commvault

Según muestra un informe que el Ministerio de Industria publicó la pasada primavera, la tecnología está cambiando la forma en que los pacientes se acercan y gestionan su salud. Según este informe, más del 60% de la población utiliza Internet para consultar aspectos sobre su salud, un 27% utiliza algún dispositivo o aplicación que le permita seguir su estado y el 45% utiliza la cita previa telemática. Son solo algunos ejemplos sobre la situación de la eSalud en España, donde, por ejemplo, contamos con uno de los únicos cuatro hospitales europeos – el de Denia – con el máximo nivel de madurez respecto a los sistemas de registro electrónico de información médica, según establece el HIMMS (Healthcare Information and Management Systems Society), uno de los organismos más reputados en el área de la tecnología en el campo de la salud.

eHealth aporta beneficios sustanciales, tanto a los propios hospitales u organizaciones sanitarias como a los pacientes. La primera ventaja es la rapidez, ya que elimina burocracia y permite el acceso estándar a pacientes y médicos. Otra ventaja es la posibilidad de compartir y acceder a los datos de salud entre distintos profesionales o centros hospitalarios, así como garantizar la salvaguarda de estos datos cumpliendo con todos los requisitos normativos. Por último, se acerca al paciente a la información y le permite ser un elemento activo dentro de su propia salud.

Pero también supone importantes desafíos a la hora de gestionar la información médica de los pacientes. Hoy en día, en la mayoría de los hospitales, cada departamento actúa como una isla digital, una isla de información donde no se comparten datos. Y no por privacidad, sino por la realidad tecnológica, ya que la implementación de los estándares de compartición de información clínica en formato digital es complicada y frecuentemente sujeta a personalización por parte de cada fabricante.

Es de esperar que, en un futuro próximo, las entidades sanitarias se abran a la estandarización propia de IT que podemos encontrar en cualquier otra industria. Esto tiene muchas repercusiones, ya que se podrían utilizar de forma más sencilla tecnologías como analítica de Big Data, por ejemplo, al entorno hospitalario o de investigación.

El papel de las tecnologías de gestión de la información

Health laptopHoy en día, las tecnologías de gestión de la información tienen un papel clave en el área de la salud. Por un lado, el de generalizar el acceso a la información aplicando las soluciones que ya existen en otras industrias. Por otro, el de habilitar servicios de apoyo a la decisión ( como sistemas expertos o analítica) a la investigación médica. Por último, en el campo del almacenamiento y el acceso a la información garantizar que se hace de la forma más segura posible y cumpliendo con todos los requisitos legales de cada país, respetando la normativa respecto a la privacidad del paciente.

Los desafíos tecnológicos en el sector de la salud

En este último aspecto, los sistemas de gestión de información hospitalaria deben ofrecer las mayores garantías de seguridad. La encriptación de los datos es básica, pero también lo es tener la confianza de que el acceso a los datos siempre se produce con la autorización debida, en algunos casos con la de-identificación del paciente en entornos de investigación, donde se pueden usar los datos clínicos sin conocer la identidad del paciente. No se trata de algo banal, no es sencillo eliminar el nombre del paciente en, por ejemplo, una radiografía.

Y es que cuando hablamos de información médica no hablamos de simples bases de datos. Uno de los retos más importantes de la gestión de la información, y que requiere un esfuerzo de desarrollo adicional, es la de la integración con los sistemas EHR (Electronic Healthcare Record Systems), o sistemas de registro de la información de la salud. Son sistemas caros y críticos donde se guarda toda la información del paciente, donde hay componentes tradicionales, como bases de datos estándares o sistemas de ficheros abiertos, y otros que no lo son, con bases de datos propietarias o no tan habituales para resto del mercado, o sistemas de ficheros proprietarios. Por tanto, se necesita una integración específica para proteger estos sistemas.

Otro de los desafíos clave es el del archivado de imágenes médicas a largo plazo. Esto representa un problema, ya que se producen muchísimas imágenes que se almacenan en sistemas llamados PACs, provistos o fabricados por empresas especializadas en el área clínica, cuyo mercado no son los grandes sistemas de almacenamiento. Se está llegando a un punto en el que la tecnología de estos proveedores tiene problemas de escalabilidad, de seguridad, de acceso, etc. Nuestra misión aquí es la de conectar estos sistemas, permitiendo extraer la información histórica (de los últimos 20 años o incluso de toda la vida del paciente) en sistemas de almacenamiento Enterprise, que se puedan deduplicar, encriptar, replicar o enviar a la nube. Habilitamos a los proveedores de infraestructuras cloud para recibir esta información hospitalaria con la compresión necesaria, con la encriptación necesaria y cumpliendo la normativa legal. Porque un hospital no es un centro de datos y no debe malgastar recursos o energía en almacenar información si otros pueden hacerlo mejor y de forma más económica.

Lo que está claro es que las organizaciones sanitarias tienen un importante desafío lleno de oportunidades en la transformación digital. Con la protección y el archivado de datos clínicos, ofrecemos una pieza clave para la mejora de la disponibilidad, el acceso y el proceso de la información en sistemas clínicos, impactando de forma positiva a la prestación de servicios de a los ciudadanos, que al final es lo importante.

Por César Funes, Technical Partner Enablement Manager and Healthcare SME South EMEA de Commvault