El papel emergente del Chief Data Officer

Autor: César Cid de Rivera

 

César Cid de Rivera

César Cid de Rivera es Technical Director South EMEA de Commvault

El nuevo panorama digital está transformando los roles en las tecnologías de la información. Se estima que una calidad pobre en los datos cuesta a una empresa estándar alrededor de 12 millones de Euros, y que los problemas sobre el gobierno de los datos – que sufren todas las compañías – están empeorando[1]. Aunque se habla del concepto de gestión de datos desde hace un par de años, los datos no se manejan suficientemente como un activo. La digitalización hace imprescindible una estrategia de gestión de la información integrada, ya que todas las unidades de negocio quieren aprovechar las oportunidades digitales del big data.

Ahora que las empresas empiezan a darse cuenta de que la ciencia de los datos importa, retener, acceder, proteger y, en última instancia, eliminar contenido de acuerdo con la regulación es una preocupación cada vez mayor para el negocio. Al mismo tiempo, los equipos de TI también se están dando cuenta de la necesidad de contar con un líder cuyo papel sea entender y abogar por los datos. Esta nueva tarea no puede ser responsabilidad del CIO, quien ya está sobrepasado con facilitar y gestionar la transición e innovación digital.

Gartner predice que el 25 por ciento de las empresas tendrá un Chief Data Officer (CDO) hacia 2017, figura que alcanzará el 50 por ciento en industrias altamente reguladas, como la de la banca o los seguros. De hecho, la firma constata que el 20 por ciento de los CEOs de grandes empresas ya cuentan con un especialista en datos para liderar la innovación digital en sus organizaciones1.

El  papel del CDO es el de construir un plan de gobierno con el fin de realizar seguimiento de los activos de datos: dónde se almacenan, quién tienen acceso y con qué frecuencia se limpian y comprueban. El CDO puede poner en marcha procesos de calidad con el fin de gestionar mejor la pureza de los datos críticos de negocio, y puede asegurarse de que la empresa no está pagando por un almacenamiento duplicado, viejo, sin verificar o con datos corruptos. El resultado final es una información más limpia y más clara para todos, y una gestión de datos más segura, oportuna y eficaz para el cliente y usuario.

También es tarea del CDO el permitir a las organizaciones gestionar los datos como un activo corporativo. Esto significa que es responsable sobre cómo las empresas utilizan y extraen valor de los datos, incluyendo cómo protegen la privacidad de los mismos y cumplen con las leyes respecto a integridad y accesibilidad de los datos. El CDO necesita crear orden a partir del caos y obtener el mayor valor para el negocio de la información que la compañía posee con el objetivo de mejorar la visión global y la competitividad.

En este sentido, Commvault facilita el nuevo papel del CDO, con soluciones que ayudan a proteger, acceder, compartir y utilizar los datos como un potente activo estratégico, sin importar dónde estén situados, ofreciendo al mismo tiempo los beneficios en rendimiento, seguridad, cumplimiento normativo y costes de un plan de gestión de datos holístico.